sábado, 14 de janeiro de 2023
O SILÊNCIO EM TEMPO DE TIRANOS
não chegava para salvaguardar
o cidadão que usava esse artifício,
pra, com ele, o tirano sossegar.
Mais que o ataque frontal, o tirano
temia o que escondia o mutismo
do obstinado cidadão romano:
no mutismo, anicha-se o abismo.
Calar era fusível que ardia,
quando chegava a desconfiança.
Se o tirano, por fim, enlouquecia
o silencioso perdia a esperança:
restava-lhe acabar com a chicana
e aguardar a guarda pretoriana.
Eugénio Lisboa
Isto continua válido, nas tiranias de hoje. Os que, como Traseia, se calam, para se não comprometerem, acabam como Traseia: executados pelo que não disseram. Investir no silêncio é um mau investimento. Morre-se à mesma, e sem glória.
Recensão ao livro "Pessoa, uma biografia", de Richard Zenith
quinta-feira, 12 de janeiro de 2023
Tanta água doce e nenhuma poesia
Tanta água doce e nenhuma poesia.
E só imaginando vejo as aves!
Um toque álgido sinto todo o dia:
No céu ninguém cicia nem nas árvores.
Não sinto os braços, só sinto a partida.
Quero o lugar ou júbilo onde outrora,
No tempo hibernal, tanta água corria
Como o pranto que hoje em mim se
demora.
Em meu chão é que as aves são abraços,
É que o canto é desejo e é porvir.
Era aí que levantavas, pai, os braços,
Até tocarem o céu e o chão se
abrir,
E a lágrima brotar dos olhos baços...
E eu morrer para como tu sorrir.
quarta-feira, 11 de janeiro de 2023
A DOENÇA DE SER IMPÉRIO
DIZER QUE A APRENDIZAGEM DEVERIA SER PENSADA NAO É ESTAR CONTRA OS ALUNOS, É ESTAR A SEU FAVOR
terça-feira, 10 de janeiro de 2023
CATS, WHAT ELSE?
QUERIDO ALUNO, DIGO-TE QUE ME DEDICO A ENGANAR-TE
«Llevo impartiendo clases en la universidad cerca de 25 años, dos de ellos en la Universidad Complutense de Madrid y el resto en la Universidad de Granada. Por mis clases han pasado directivos de grandes empresas que tenían más o menos mi edad cuando les di clase y otros que, en sus generaciones respectivas, han ido ganándose un puesto en la sociedad gracias a su formación y a su esfuerzo...
La primera asignatura que impartí fue en el curso 1997/98. Era Dirección Estratégica de la Empresa (sigo aún impartiéndola), entonces del plan antiguo de 5 años de Económicas y Empresariales. Tenía matriculados 524 alumnos en cada grupo. Era imposible distinguir las caras de los que se sentaban atrás en aquellas gigantescas aulas del Pabellón de Tercer Curso de la UCM. Eso sí, las aulas estaban llenas. Algunos alumnos se tenían que sentar en las escaleras porque no cabían.
En las horas de tutoría, los alumnos hacían cola en la puerta de mi despacho. Responder todas las consultas, curiosidades, dudas… era tan agotador como satisfactorio. Las constantes preguntas de los estudiantes en clase me obligaban a llevar la materia muy preparada. Yo ya tenía 25 años y no recuerdo estudiar más que entonces.
La asignatura era dura y las preguntas de desarrollo configuraban exámenes que duraban horas. Era imposible corregir todo aquello en menos de diez días. Las revisiones eran complejas (sobre todo para los que estaban entre el 4 y el 5). Todo lo anterior es tan sólo un eco del pasado.Hoy me dedico a engañar más que a enseñar. Me explico a continuación. Los grupos hoy son de unos 50 alumnos, de los cuales raramente viene a clase más de un 30%. Los que vienen, lo hacen en su mayoría con un portátil y/o un teléfono móvil que utilizan sin ningún resquemor durante las horas de clase. Las caras de los alumnos se esconden tras las pantallas. De hecho, me sé mejor las marcas de sus dispositivos que sus rasgos faciales. Es raro que alguien pregunte, por mucho que se les incite a hacerlo. Quince minutos antes de que acabe la clase ya están recogiendo sus cosas, deseosos de salir.
Cada vez me siento más como un profesor del instituto de una serie mediocre de los 80 que como un catedrático.
A menudo tengo que callarme porque el rumor generalizado se extiende por el aula y me da vergüenza mandar callar a universitarios constantemente. He separado a gente para que no hablen entre ellos, he expulsado alumnos del aula y me he llegado a marchar de clase ante el más absoluto desinterés.
Como respuesta a este panorama y, siguiendo las cambiantes normativas universitarias (siempre peores que las anteriores), los profesores hemos tomado cartas en el asunto con las siguientes medidas:- El nivel de la asignatura ha bajado. Impartimos menos temas de manera mucho más superficial.- Hacemos parciales tal y como establece la evaluación continua para tratar de aprobar a un mayor número de alumnos, pues un número de suspensos superior, a lo que la universidad establece como límite, conlleva una sanción que influye en el presupuesto del departamento, esclavizado a través del denominado contrato-programa.- El nivel de los trabajos y presentaciones de los alumnos no pasaría, en su mayoría, los estándares del teatrillo de Navidad de primaria. Pero eso, para nosotros es más que suficiente para poner un 5.De este modo, cumplimos el contrato-programa, el departamento es feliz, la universidad es feliz, nuestros alumnos aprueban, creen que saben algo y son felices y nosotros languidecemos ante la triste realidad. Soy consciente que para vosotros, soy sólo un estímulo más que compite con las redes sociales y el vasto imperio de internet. Evidentemente, soy más aburrido que un video de influencers de Tiktok.Por eso, te digo que me dedico a engañarte, querido alumno/a. Vives en una mentira que nosotros edulcoramos. Por eso, es mejor que si quieres seguir viviendo en tu burbuja, mientras puedas, no sigas leyendo, ya que voy a contar lo que hay detrás de Matrix.Bueno, si sigues leyendo, lo haces bajo tu propia responsabilidad. No digas que no te advertí. Aquí van algunas realidades que no te van a gustar:
Te faltan habilidades básicas indispensables en estudios superiores. No tienes capacidad de expresión. Tu vocabulario es muy básico y se limita a verbos débiles (hacer, ser, estar) en lugar de específicos como desarrollar, evolucionar, ampliar…
Por ello, cuando entregas un trabajo o haces una exposición de un texto que has copiado de Wuolah, El rincón del vago u otros, donde plantas frases como «considerando la posibilidad de articular el concepto de selección adversa con las bases teóricas de la economía de las organizaciones…», sé de sobra que no lo has escrito tú porque, para más INRI, cuando te pregunto en clase sobre el significado de esa frase, no sabes qué contestar.Por supuesto, al exponer en clase, la frase del punto anterior la has leído literalmente de tu móvil, del que no despegas los ojos aún enfrente de tus compañeros, y la has colocado en una transparencia de Powerpoint cuyo diseño en 1995 ya estaba obsoleto. El resto de tu presentación se limita al «efecto karaoke», leer los interminables párrafos que has cortado y pegado.No sabes estar. Sí, estar. Balbuceas, te encorvas, no fijas la mirada, llevas una o las dos manos en los bolsillos, vienes a una exposición en chándal o con leggins… No te dignas a respetar la institución milenaria que te acoge y que se llama universidad. No entiendes lo que eso significa y tampoco tienes ningún interés en saberlo.Si tu expresión es limitada, tu escritura lo es más. Se nota que ya no se hacen dictados en educación secundaria. Caso aparte merecen los alumnos que no hablan español y no comprendo que hacen ocupando un asiento, especialmente aquellos provenientes del país creador de Tiktok.
Jamás hubieras superado esta asignatura hace 10 o 20 años. De hecho, de tu clase, no más de 10 personas seguirían admitidas en estos estudios. Te lo dice un licenciado que acabó dos titulaciones en la Universidad Carlos III de Madrid donde tras 4 convocatorias suspensas de una asignatura, ibas a la calle.
Tu nivel de lenguas extranjeras es nulo. Doy clases en un Máster íntegramente en inglés donde apenas hay españoles y el nivel de los estudiantes extranjeros es infinitamente superior. De hecho, el máster es lo único que alimenta mi motivación a enseñar.
Las habilidades blandas brillan por su ausencia. ¿Liderazgo, resiliencia, trabajo en grupo? Son básicas para cualquier empleo. Cuando me escribes un email para decirme que te has peleado con tus compañeros de grupo o envías a tu madre a una revisión de exámenes, mi perplejidad no cabe en mi persona. Hace años que no recomiendo a ningún alumno para ninguna empresa.
Vives anestesiado por las redes sociales. ¿Te crees que no me entero? Mientras doy clase veo tu cara de soslayo tras la pantalla con risitas y yo sé que explicar la cadena de valor de la empresa es de todo menos gracioso. No estás en clase, estás en Instagram. Pero yo me hago el tonto y miro para otro lado. Estos puntos son sólo la cima del Iceberg. Los profesores estamos hartos de formarnos en técnicas docentes multidiversas y de pelajes exóticos para motivar al alumnado. Lo que está claro es que si tú, estudiante, no tienes interés, yo no puedo plantarlo en ti. Pero sí puedo hacerte creer que vales, aunque sepa que es mentira. Me he convertido en un experto en hacerlo porque el sistema me lo exige y cumplo. Y rezo por que esto sólo me ocurra a mí, y como mucho en mi facultad, pero no ocurra en Medicina o Ingeniería de caminos, sobre todo cuando cruce un puente o, Dios no lo quiera, esté en la camilla de un quirófano.
Podemos echarle la culpa a la universidad pública y tiene bastante, pero no toda. «Si quieren calidad, que se vayan a la privada», he escuchado por ahí. Y los números van apuntando en esa dirección. Quizás, el pago de una matrícula de cuatro ceros aumente la motivación en lugar de las irrisorias tasas académicas públicas. Puede que la universidad pública reaccione cuando la privada le coma la tostada, cosa que está haciendo muy bien.
Lo que está claro es que si tú, estudiante, no tienes interés, yo no puedo plantarlo en ti. Pero sí puedo hacerte creer que vales, aunque sepa que es mentira. No obstante, mis evaluaciones docentes son muy buenas y las he publicado. Pero no soy una excepción. Cuando hablo con compañeros coinciden con mi visión. Escribir esto es arriesgado y es más cómodo callar y obrar. Lo entiendo perfectamente, patada y al área es la actitud mayoritaria.
No quiero terminar exponiendo un problema sin dar soluciones. Las hay. Pero para ello, hay que romper el paradigma en que estamos sumergidos y ser muy valientes. He aquí algunas propuestas incómodas:
- No somos todos iguales. Hay estudiantes con vocación e interés eclipsados por la mediocridad imperante. Centrémonos en ellos. La universidad es para formar a las élites intelectuales. Antes de que me llaméis facha, esa frase es del insigne Gregorio Peces-Barba, mi rector cuando estudiaba en la Universidad Carlos III, padre de la Constitución y socialista de los de verdad (cómo han cambiado las cosas). La Formación Profesional forma grandes profesionales que no han de ser universitarios.
- Devolvamos al profesorado universitario las competencias perdidas como autoridad intelectual a la hora de diseñar planes de estudio, modelos de enseñanza y currículum. No podemos esperar dos años a que la ANECA dé el visto bueno a una modificación de los planes de estudio. El mundo cambia demasiado rápido para seguir impartiendo contenidos obsoletos.
- Reforcemos las capacidades básicas en enseñanzas no universitarias: Enseñar a pensar, a enfrentarse a obstáculos, a expresarse, a tener modales, a leer y escribir bien en español e inglés, a tener tolerancia a la frustración y, sobre todo, a buscar la superación constante.
- Eliminemos cualquier rastro de gadgets tecnológicos en la enseñanza (lo que incluye ordenadores portátiles). Darle un Chromebook a un niño de 10 años es como darle una cuchilla de afeitar a un bebé. SEÑORES TECNO-PROGRES LEAN ESTO POR FAVOR: Cruzar un puente no te hace ingeniero de caminos, de la misma manera que tener un ordenador no te hace nativo digital. Mis alumnos no saben, en su mayoría, elaborar un Excel o dar formato a un texto en Word. Las TICs a edades tempranas sólo sirven para distraer. La plasticidad neuronal se desarrolla con lápiz y papel, no con la dictadura de los teclados.
- Hacer sentir a los chavales orgullosos de quienes son y donde están, con admiración hacia lo que les rodea y hacia otras culturas. Fomentar la curiosidad innata y el respeto. Crear descubridores y jamás plantar la semilla del odio o la desolación. Huir de los nacionalismos, siempre manipuladores y huir de los populismos, de cualquier cosa negativa que acabe en ismo. La mente de un niño es sagrada.
- Fomentar la cultura de la competición y la colaboración en todo tipo de enseñanzas. El esfuerzo conlleva recompensa, a veces a largo plazo. Los mejores serán premiados y los peores se quedarán fuera de juego y, si quieren volver a entrar tendrán que esforzarse más, o bien, centrarse en otro juego, esto se llama flexibilidad académica. Si tu hijo es malísimo en matemáticas, pero le encanta tocar la guitarra, quizás tengas que ponerle un profesor particular en guitarra y no en mates. Y el sistema ha de aceptar esto. Saquemos lo mejor de cada individuo.
- Con 18 años no sabes, salvo que tengas una vocación innata, que es lo que quieres estudiar (yo no lo sabía, pero tuve suerte al elegir). Flexibilicemos los primeros años universitarios y de FP. Las titulaciones no han de ser bloques de cemento. ¿Empiezas Informática y no te gusta? Hagamos pasarelas. Implantemos el 'major' y el 'minor' como en EE. UU. Que una mala decisión no frustre una vida. En fin, querido estudiante, esto es lo que hay. Quizás seas la excepción a todo lo escrito, ojalá sea así, pero los números me dicen que las probabilidades son inferiores al 10%. En todo caso, no busques la solución en el Estado, ni en los sindicatos, ni en los cantos de sirena de los -ismos, ni en las redes sociales. La solución está en ti. Si tú cambias, el mundo cambia.
Y si no quieres cambiar, no te preocupes, te seguiremos engañando, haciéndote creer que lo estás haciendo muy bien».
Amor, só tu farás luz dos meus passos
I)
Um só anelo: o rubro
sol-pôr tanger.
Durar muito o que tem de
acontecer
E o que aconteça seja
amor de morrer.
II)
Amor, só tu farás luz dos meus
passos
E falarás pelo meu coração.
domingo, 8 de janeiro de 2023
APOCALYPSE NOW
O MERCADO DOS TRABALHOS ACADÉMICOS
Sob o ponto de vista ético, fazer-se passar por autor de um trabalho que foi comprado a outrem, que o produziu, é, sem dúvida, fraude. É fraude, digo eu, depois de ter revisto alguns documentos, porque há o propósito deliberado de enganar (pessoas e instituição) para obter um proveito próprio.Sob o ponto de vista legal, as jornalistas apuraram, junto de um advogado (cf. na notícia), que a situação "constitui um ilícito disciplinar que pode levar à expulsão da universidade e à anulação do grau, segundo o regulamento interno de cada instituição" mas não é "necessariamente crime (...) já que há um vazio legal". Vou tentar reproduzir as palavras do especialista: quem (pessoas individuais e empresas) faz trabalhos originais por encomenda para os vender não comete qualquer crime e quem os encomenda e compra também não.
reafirmar, desde a primeira hora de formação e por todos os meios, princípios com os quais a universidade está comprometida, que fazem parte da sua essência, como a verdade e a honestidade intelectual, explicitando-os, trabalhando-os e, sobretudo, dando o exemplo. Mas também chamando os estudantes a esses princípios sempre que deles se desviem;
revalorizar a docência, considerando-a uma acção tão nobre quanto a investigação. Não obstante o discurso de Bolonha, é esta, não a docência, que contribui para a carreira do professor, podendo conferir-lhe prestígio. Seria preciso também reduzir a burocracia "plataformizada" e "na hora", que lhe rouba tempo e disponibilidade mental. Alguém que se dedique aos alunos, que se sente com eles para falar sobre um trabalho ou um teste, está, obviamente, fora da realidade e... a atrasar a disponibilização de dados!
«A SEGUNDA VINDA» DE W. B. YEATS
O nosso estimado leitor Herculano Esteves, mandou-me esta sua tradução, com sua licença. compartilho com os leitores deste blogue:. Não é fácil traduzir poesia, pelo que fica, para comparação, o original em inglês. A tradução é tanto mais oportuna quanto está a sair uma biografia de Yeats da autoria de Cristina Carvalho.
A SEGUNDA VINDA
Às voltas e às voltas na orla da
espiral
O falcão já não ouve o falcoeiro;
Tudo se esboroa; nada se segura por
dentro;
A anarquia pura solta-se sobre a
terra,
Solta-se
uma maré ensanguentada, e por todo o lado
Afoga-se
a cerimónia da inocência;
Os
melhores estão sem crença,
Os
piores carregados de intensão apaixonada.
Sem
dúvida, uma revelação está próxima;
Sem
dúvida, a Segunda Vinda está próxima.
A
Segunda Vinda! Mal a pus por palavras
Uma
imagem imensa saída do Spiritus Mundi
Perturba
essa minha visão: algures nas areias do deserto
Uma
forma, corpo de leão e cabeça humana,
Fitar esbranquiçado e impiedoso como o sol
Mexe
as lentas coxas e sobre ela toda,
A rodopiar, sombras de desertados
pássaros fora de si.
A escuridão cai outra vez; mas eu sei
agora
A pedra de um sono de vinte séculos
Rearranja-se
em pesadelo embalada num berço.
Que besta crua, chegou por fim a hora
dela,
Se arrasta para nascer em Belém?
THE SECOND COMING
Turning and turning in the widening gyre
The falcon cannot hear the falconer;
Things fall apart; the centre cannot hold;
Mere anarchy is loosed upon the world,
The blood-dimmed tide is loosed, and everywhere
The ceremony of innocence is drowned;
The best lack all conviction, while the worst
Are full of passionate intensity.
Surely some revelation is at hand;
Surely the Second Coming is at hand.
The Second Coming! Hardly are those words out
When a vast image out of Spiritus Mundi
Troubles my sight: somewhere in sands of the desert
A shape with lion body and the head of a man,
A gaze blank and pitiless as the sun,
Is moving its slow thighs, while all about it
Reel shadows of the indignant desert birds.
The darkness drops again; but now I know
That twenty centuries of stony sleep
Were vexed to nightmare by a rocking cradle,
And what rough beast, its hour come round at last,
Slouches towards Bethlehem to be born?
sábado, 7 de janeiro de 2023
Paisagens: Interiores. Ensaios foto-poéticos
AD PATRES
Amo esta chuva que vou perder
I)
Ipomeia,
muro.
Poema, rumor, sopro.
Choupos, ar puro.
Riso, amor.
Mãos, alba do corpo.
Ventre,
flor.
Amo
esta chuva que vou perder.
E o corpo dele próprio mais perto,
Como
se fosse todo um deserto
Que em vida nunca mais fosse arder.
sexta-feira, 6 de janeiro de 2023
REFORÇAR UM BOCADINHO O PESO DOS EXAMES
Havia instituições onde os exames nacionais podiam ter um peso de cerca de 45% e a ideia é subir para um mínimo de 50% e um máximo de 60 para 65%, no sentido de reforçar um bocadinho aqui o peso dos exames (...) os exames têm um “papel regulador e introdutor de alguma comparabilidade, alguma justiça social”, uma vez que estão a concorrer alunos de todo o país e todo o tipo de escolas, onde as avaliações podem ser muito díspares. “O que nós observamos é que nas disciplinas em que há exame, o comportamento padrão das notas é mais próximo entre si, quer entre diferentes regiões do país que quer entre escolas públicas e privadas”, acrescentou (ver aqui).
Não quero com isto dizer que o Secretário de Estado em causa esteja errado, o que quero dizer é que o mesmo Ministério da Educação que tem tão mal tratado a avaliação sumativa, quer, agora (voltar?) a valorizar "um bocadinho" uma das suas expressões: os exames.
quinta-feira, 5 de janeiro de 2023
Um professor não é...
Um professor não é um guru.../ Um professor não é um iniciador.../ Um professor não é um mediador.../ Um professor não é um autor.../ Um professor não é um treinador.../ Um professor não é um produtor.../ Um professor não é um gestor.../ Um professor não é um prestador de serviços.../ Um professor não é um pai (nem uma mãe).../ Um professor não é um companheiro.../ Um professor não é um amigo.../ Um professor não é um líder.../ Um professor não é um ativista.../ Um professor não é um conselheiro espiritual.../ Um professor não é um conselheiro emocional.../ Um professor não é um sedutor.../ Um professor não é um motorista.../ Um professor não é um guia.../ Um professor não é um comunicador.../ Um professor não é um moderador.../ Um professor é um professor...
quarta-feira, 4 de janeiro de 2023
FAZER COMO SÍSIFO
O futuro, que afinal já foi
Quando um amigo te trai
Quando um amigo te trai,
Deixa-o atravessar a terra,
E, ao regressar, o teu olhar,
A tua fadiga, a tua tristeza.
domingo, 1 de janeiro de 2023
Toca-me quando dizes o meu nome
Toca-me quando dizes o meu nome.
É como se fosse tudo o que eu tento.
O nome é o peito que se consome,
Que mesmo longe eu ouço contra o
vento.
E SE VOLTÁSSEMOS À DOCIMOLOGIA, OU SEJA, À CIÊNCIA DOS EXAMES?
Em texto que antes publiquei sobre a infindável tragicomédia em que se tornou a classificação dos exames nacionais, disse que ela não se d...
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A falácia do espantalho , uma das mais utilizadas pelos que que não conseguem sequer compreender os temas em debate, basicamente consiste em...
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Na Antiguidade, entre os Gregos e os Romanos, as máscaras eram utilizadas no teatro e serviam para caracterizar a personagem que ali se que...
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Perguntaram-me da revista Visão Júnior: "Porque é que o lume é azul? Gostava mesmo de saber porque, quando a minha mãe está a cozinh...


